

Servicios de
Cuidado Alma y Luna
ofrece
Acompañamiento de duelo y muerte
Servicios en el Condado de Santa Clara, California
Acompañamiento de duelo y muerte
¿Qué es un
acompañante de duelo y muerte?
Un acompañante de duelo y muerte también es conocido como Doula de Muerte. Una Doula de Muerte brinda compañía y apoyo a una persona y/o a sus seres queridos ante un cambio vital significativo, tal como un diagnóstico terminal, un deterioro grave de salud y/o cuando la muerte se aproxima. Este enfoque holístico y no médico abarca la atención emocional, espiritual y práctica.
¿Qué hace un unacompañante de duelo y muerte?
Un acompañante de duelo y muerte ofrece apoyo compasivo y experto a las personas y a sus seres queridos, acompañándolos mientras exploran sus opciones y toman decisiones informadas y significativas sobre los cuidados al final de vida.
¿Por qué un acompañante de duelo y muerte?
Un acompañante de duelo y muerte fomenta un sentido de sanación colectiva, al tiempo que honra los valores, las tradiciones culturales y las fortalezas compartidas que sostienen a las personas, a sus seres queridos y a las comunidades durante los momentos de muerte y transición.
Obtenga más información sobre las doulas de fin de vida en INELDA.

El llamado de Yesenia para ser Acompañante de duelo y muerte
Mi mayor alegría es explorar mi mundo interior emocional y espiritual, aprender nuevos conocimientos y comprensiones sobre mí misma y, cuando es posible, también sanar mis heridas. Todo con la esperanza de ampliar mi comprensión de la experiencia humana. Esta forma de ser, de buscar en mi interior sin importar lo que pueda encontrar, de recopilar ideas y reflexionar sobre los descubrimientos, es el aire que respiro.
A veces, las personas en transición necesitan que alguien explore y reserve espacio para sus emociones y hable sobre miedos, preocupaciones, pendentes, alegrías, esperanzas y pérdidas. Alguien en quien puedan confiar y saber que lo que se diga será recibido con reverencia. Muchas veces, las personas más cercanas a la persona en transición no pueden ofrecer este nivel de escucha porque están ocupados por la logística y/o navegando sus propias emociones y pensamientos sobre la cercanía de su ser querido a la transición.
Entiendo que los cuidados de muerte puede resultar pesado, matizado, aislado y abrumador a veces. También entiendo el valor de dejar espacio para conversaciones que promuevan un proceso de transición más pacífico y digno. Puedo ofrecer apoyo en ambos frentes con compasión, paciencia y habilidad.

20+ Años al Servicio de Familias y Ancianos
Hablante de inglés y español
Ella

Servicios
Ofrecer un espacio compasivo para hablar honestamente y abiertamente sobre la muerte y el morir
Acompañar a seres queridos mientras transitan sus emociones y experiencias
Incorpora tradiciones o crea nuevos rituales para marcar momentos especiales
Traer una presencia centrada, intuitiva y cáloroza al lado de la cama
Ofrecer formas holísticas y no médicas para manejar el dolor
Discutir las directivas de atención médica anticipada
Desarrollar un plan sobre cómo se ve, se siente y suena el espacio
Brindar asistencia práctica para aligerar la carga de los cuidadores
Guíar a los seres queridos a través de las primeras etapas del afligido
Apoyar las prácticas espirituales de todos los involucrados

Padres/Madres de Mascotas
Como madre de mascotas, sé cuánto significan estos seres para nosotros. Recuerdo sentir que nadie entendería realmente cuánto amor y compañía me brindaban estos seres. Sepa que no tiene que caminar el camino de la transición de su mascota solo/a. Tenga la seguridad de que no será juzgado por amar profundamente a su mascota. Ya entiendo su conexión especial y única.
Uno que será celebrado y sostenido con compasión.
Lo que Yesenia aporta
A lo largo de mi viaje he tenido el privilegio de conectarme con otros viajeros, otras personas que también están en un camino de exploración emocional y espiritual, buscando también ampliar su comprensión de la experiencia humana. Estas hermosas almas han enriquecido y siguen enriqueciendo mi vida de más maneras de las que puedo nombrar.
No importa cuánto tiempo hayamos compartido, ya sea un breve intercambio o una relación de muchos años, compartir esos momentos de claridad, comprensión, dolor, enojo, tristeza, alegría y, a veces, paz, son esos momentos los que hacen que mi espíritu cante y quiera más.
Cuando era niña, me sentaba en silencio durante horas en compañía de adultos y ancianos dispuestos a compartir sus historias, a absorber la sabiduría que alguien les dio, aprendieron o adquirieron después de una experiencia dolorosa, y tambien escucharlos cuando descargaban un peso que venian cargando.
Con el paso de los años, no he cambiado mucho. Hoy es normal comenzar una conversación en el mercado con una persona a la que nunca he conocido. Y 20 minutos después, cada uno con su carrito de compras lleno de mandado y de alguna manera logrando despejar el camino para otros compradores, terminamos llorando por un recuerdo profundo que la persona compartió o una carga pesada que verbalizo por primera vez. Luego, con el corazón más ligero, nos agradecemos mutuamente por el tiempo ofrecido y nos vamos a nuestro próximo destino. Los nombres son irrelevantes, la autenticidad de la conexión durante este tiempo y las verdades sagradas que se compartieron de corazón es lo que más importa.
Cuando me cruzo con una persona, la mayoría de ellas saben intuitivamente que pueden confiarme sus pensamientos y emociones, que pueden compartir libremente y con seguridad lo que tienen en la mente y en el corazón. De alguna manera, saben que puedo darle espacio a lo que tienen, incluso si les parece absurdo o ridículo. Si es que la persona decide compartir, lo que sucede después es lo que la persona necesita en ese momento: alguien que lo escuche, alguien con quien sentarse en silencio, alguien que le dé permiso para sentir sus sentimientos, alguien que la ayude a ordenar sus pensamientos confusos, alguien que coexista con el en ese momento, que le ofrezca su atención completa e indivisa, que la escuche con todo su ser y con compasión y curiosidad. Alguien que pueda mantener espacio para todo su ser, a cualquier versión de sí mismo que desee emerger en ese momento.
Lo que recibo a cambio es el regalo de caminar con otro ser en su mundo emocional y espiritual donde esta lo desconocido y las posibilidades esperan.


